Instiglio Innova

La innovación: Bonos de impacto social

Los bonos de impacto social (también conocidos como contratos de pago-por-éxito) ofrecen un mecanismo innovador por medio del cual el gobierno (o un donante) contrata a un tercero para llenar un vacío en la prestación de servicio. A diferencia de los contratos tradicionales, el gobierno pagará a los proveedores de servicio sólo si estos alcanzan el resultado deseado. Por ejemplo, en vez de pagarle a una empresa sin fines de lucro proveedora de servicios a jóvenes en base al número de individuos que participaron en el programa, el contrato pagará basado en la reducción en reincidencia. Un evaluador independiente determina el impacto a través de un riguroso análisis, tal como una prueba controlada aleatoria.


Los bonos de impacto social (SIB por sus siglas en inglés) fueron utilizados por primera vez en Inglaterra por una organización llamada Social Finance UK. Dicha organización, en conjunto con el Ministerio de Justicia del Reino Unido, lanzó en 2009 el primer SIB del mundo. Desde Peterborough, al menos siete gobiernos nacionales, estadales y locales en países de alto ingreso han anunciado esfuerzos exploratorios para adoptar el modelo SIB. Recientemente, en los EE.UU., la administración del Presidente Barack Obama asignó 100 millones de dólares del Presupuesto Federal de 2013 para apoyar el desarrollo de contratos de pago-por-éxito.

Miembros de nuestro equipo ayudaron al gobierno de Massachusetts a diseñar el primer SIB de EE.UU.: Una iniciativa de 50 millones de dólares para reducir la reincidencia juvenil. Hemos escritos acerca de los SIB en el Stanford Social Innovation Review, y hemos publicado un documento conceptual sobre aplicaciones potenciales del modelo SIB en países en desarrollo.


Servicios Instiglio

Instiglio ofrece un rango de servicios a gobiernos y actores en el espacio de emprendimiento social.

Intermediación: Este servicio requiere la compleja gerencia de actores relevantes y competencia en un rango de diferentes actividades. Los roles principales de una intermediación, ilustrados en el diagrama presentado a continuación, incluyen:

1.Levantar inversiones de donantes filantrópicos o de mercados de capitales;
2.Seleccionar, gerenciar y escalar una serie complementaria de proveedores de servicios;
3.Presentar resultados sociales y financieros al gobierno;
4.Recibir una tasa por éxito del gobierno; y
5.Entregar parte del pago por éxito a inversionistas, incluyendo capital e intereses.

El valor

Con un bono de impacto social, la colaboración entre lo público, privado y los sectores sociales genera valores adicionales tales que todo el mundo puede beneficiarse:

1. Los SIB ayudan a fortalecer y escalar programas promisorios.

La teoría de cambio de los SIB es que programas con éxito demostrado pueden ser escalados y generar impacto al atacar fallas sistemáticas en incentivos, riesgos, rendición de cuentas y transparencia. Un contrato SIB empieza con una visión de mejorar un resultado social, compartido por ambos patrocinadores de los servicios sociales, tales como el gobierno y los proveedores de servicio. Instiglio persigue esa visión haciendo énfasis en la implementación. El mecanismo SIB transfiere el riesgo de implementación asociado a escalar programas a los inversionistas. Su estructura basada en resultado mejora las probabilidades de éxito a escala.

2. Los SIB mejoran drásticamente la implementación de servicios sociales.

Al emular los incentivos y el énfasis en resultados de los mercados privados, los SIB introducen innovación, rigor y efectividad al sector social. En la estructura de financiamiento existente, los proveedores de servicio sin fines de lucro compiten con estructuras de proyectos que están débilmente atadas al impacto. Una vez seleccionados, los proveedores de servicios reciben fondos a priori, lo cual combinado con la falta de evaluaciones rigurosas de impacto o monitoreo activo, puede ocasionar riesgo moral que lleva a una prestación de servicios deficiente. Estos incentivos desalineados desincentivan la implementación completa, la eficiencia organizacional y el aprendizaje.

En un contrato SIB, los proveedores de servicio internalizan los beneficios del buen desempeño e invierten en capital humano, sistemas organizacionales e infraestructuras de aprendizaje. Nuestro modelo SIB cataliza cuatro grandes cambios en la provisión y en los proveedores de servicios:

Enfocado en necesidades reales de los beneficiarios. Al premiar el impacto, los SIB requieren que los proveedores de servicio ataquen las necesidades reales de sus beneficiarios objetivo. El análisis previo de demanda de servicios, generalmente ignorado, se convierte crítico y establece rigor al diseño de los programas sociales.

Mejora del proceso de innovación. Los SIB crean el espacio para que innovadores sociales demuestren y validen sus programas y equipos. Los patrocinadores de SIB no tienen que pagar por proyectos que no sean exitosos y por tanto, los proveedores son más abiertos a probar modelos diferentes de prestación de servicio.

Mejor aprendizaje. Mientras que los contratos tradicionales premian a los proveedores de servicio que se adhieran a modelos de programas prescritos, el modelo SIB premia la habilidad de los proveedores de mejorar la eficiencia y efectividad de sus servicios. Esto incentiva el monitoreo, aprendizaje y feedback y los enfoca en reforzar la implementación.

Proveedores de servicio más fuertes. Los proveedores de servicio que buscan maximizar su impacto social por dólar se enfocarán en retener capital humano excelente y construir sistemas organizacionales fuertes. Este foco profundizará la capacidad organizacional, reforzando el sector social.



Valor para gobiernos y donantes

Los gobiernos y donantes obtienen la adopción de programas innovadores sin tener que cargar el riesgo de fallar. Adicionalmente, al enfocarse en programas que ofrecen servicios de prevención en áreas donde el tratamiento genera costos significativos, los gobiernos pueden crear una política públicas más efectiva en términos de costos. Los SIB maximizan la efectividad de los fondos públicos ya que los gobiernos sólo pagan por programas exitosos.

Valor para los proveedores de servicios

Los proveedores de servicios (por ejemplo ONG) obtienen una nueve fuente de financiamiento para escalar sus programas y llegar a más personas y para desarrollar sus sistemas organizacionales y capacidades. Los proveedores de servicio también se benefician de la asistencia técnica de Instiglio en programas de monitoreo e implementación. Finalmente obtienen la oportunidad de figurar como el estado del arte en innovación de políticas pública mientras evalúan rigurosamente y mejoran el desempeño de sus programas. Participar en un SIB tiene un valor de señalización que mejora los prospectos futuros de recaudación de fondos de los proveedores de servicio  y por tanto refuerza su viabilidad.

Valor para inversionistas

Los SIB generan valor para inversionistas de impacto, filantropías y eventualmente inversionistas regulares. Al conectar los servicios sin fines de lucro a un retorno a la inversión, los SIB convierten los servicios sin fines de lucro en activos interesante para inversionistas de impacto. Para filantropías que están actualmente entregando fondos a proveedores de servicio, los SIB introducen un elemento de sostenibilidad y transparencia, ya que el impacto del programa es conocido y premiado – y la inversión en programas exitosos es recuperada. Los inversionistas con fines de lucro obtienen la oportunidad de hacer bien a la vez que les va bien. Las inversiones en bonos de impacto social alinean los retornos financieros con los beneficios sociales – a medida que se incrementa el impacto social se obtiene mayor retorno financiero. Aun más, los SIB tienen propiedades de inversión atractivas dado que están ampliamente no correlacionados con el desempeño de los mercados financieros.

 

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